Si todo fuera perfecto ¿qué dirías?: otro día lo mismo. Muchas veces deseamos que todo fuera perfecto en nuestras vidas, pero no nos paramos a pensar que si no hubieran problemas, ni complicaciones, todo sería aburrido. Llegaría un momento en el que desearíamos tener cosas nuevas en nuestra vida, nuevas experiencias y la perfección acabaría convirtiéndose en monotonía. Despertaríamos y diríamos: otro día más con esta maldita experiencia.
