Adiós, mi casi enamorado, adiós, mi sueño desesperado, intento no pensar en ti ¿por qué no puedes dejarme en paz? vete, mi romance infeliz, te he dado la espalda y tuve que haber sabido, que me partirías el corazón, así como siempre le pasa a los enamorados. Caminamos a lo largo de una calle avivada. Cuando te marchaste, besaste mis labios, me dijiste que nunca olvidarías. Yo nunca quise que fueras infeliz, y pensaba, que tu querías lo mismo para mí. No puedo ir al océano, no puedo conducir por las calles de noche, no puedo despertarme por la mañana sin pensar en tí, ahora te has ido y yo estoy atormentada, y apuesto que tu estás perfectamente. ¿Tan fácil te fue, entrar y salir así de mi vida?
