Y durante tres horas deseo que hicieras o dijeras algo que me haga cambiar de opinión, pero como siempre te quedás con tu soberbia y mal humor. De nada sirve que te plantes y grites mi nombre tan fuerte como nunca lo hiciste; porqueantes era el momento, y ahora sólo quedan restos del naufragio. Ya de nada sirve que te sientes y preguntes por qué, de nada sirve.